Cáceres, Extremadura. Junio 2010. "Necesitamos la política. Todos necesitamos la política".José María Rodríguez, director de la Asociación de Universidades Populares de Extremadura (Aupex) no dio rodeos. No es tiempo para ellos.
“No sé porqué especie de conveniencia ’modernisoide’ decir sociedad civil se asocia con ’apolítica’ o neutralidad, o a lo inverso, con contrapoder. Estamos aquí para hablar, tenemos la obligación de poner en común qué vemos y cómo lo vemos".
Con esas palabras, el director de Aupex, asociación que junto con el Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África (Iepala) integra la Secretaría Ejecutiva del V Foro Internacional Democracia y Desarrollo, dio comienzo a la inauguración de un encuentro que desde ya, puede dar por satisfecho su principal objetivo.
La reunión, en un mismo lugar, de los representantes del poder descentralizado en sus niveles locales, representado en la Alcaldesa de Cáceres, Carmen Heras; autonómicos, con Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura y estatales, con la Secretaria de Estado para la Cooperación, Soraya Rodríguez, así como el de los representantes de la cooperación en esos niveles y de las propias redes provenientes de África, América Latina y Asia.
“Hemos logrado esto, porque ellos lo han querido así”, dijo Juan Carmelo García, refiriéndose a los representantes de las redes, quienes llenaban por entero la sala de convenciones en la que compartían sitio, por igual, especialistas del Foro Mundial de Alternativas con activistas y representantes de asociaciones populares. “No los vamos a defraudar”.
Cooperación: pertenecer y actuar
Durante el acto de inauguración, en el que intervinieron también representantes del foro de Dakar en África, cobraron especial peso las palabras del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara.
“Si entendiésemos la declaración de los Derechos Humanos como una
referencia, entonces entenderíamos que la cooperación no se hace sólo cuando sobran recursos, o para quedar bien”, comentó el presidente de una de las Comunidades Autónomas que más recursos destina a la acción exterior, es decir, un 0,64% del total del presupuesto.
Sin embargo, la idea de Fernández Vara no quedó allí. “La cooperación para el desarrollo no son migajas, se hace no sólo porque somos habitantes de nuestro barrio, ni de nuestra provincia, ni de nuestra comunidad o nuestro país. Se hace por un sentido más amplio de la pertenencia. Si no entendemos eso, no podremos añadir matices ni pertenecer a un espacio común”.
En sintonía con la vocación de diálogo, Norma Castañeda, representante del Comité Internacional de Seguimiento del FIDC, y Taoufik Ben Abdalah, del Foro Social Mundial Dakar 2011, insistieron, nuevamente, en la importancia del foro como lugar de encuentro para voces que se necesitan entre sí no ya para ser escuchadas por otras instancias, sino para organizarse e incidir directamente en la realidad. “La crisis no es nuestra responsabilidad sino del sistema que se nos ha impuesto. Lo que sí es nuestra responsabilidad son las propuestas y soluciones para salir de ella”, comentó Norma Castañeda.
“De donde yo vengo, la palabra crisis tiene un significado muy distinto y poner en común esa palabra, y lo que ella significa para otros, no sólo ayuda a entender las causas, sino también las soluciones, que es lo más importante”, dijo Taoufick Ben Abdalah, para quien, además, este encuentro supone una fase preparatoria adicional de cara al próximo Foro Mundial Social de Dakar, que se celebrará en África en 2011.
“La falta de recursos no significa falta de derechos”
Durante su intervención en la inauguración del V Foro Internacional Democracia y Desarrollo, Soraya Rodríguez, Secretaria de Estado para la Cooperación, insistió en la necesidad de plantear las carencias y necesidades no sólo como un tema asociado a los vacíos económicos, sino principalmente, a las profundas carencias de derechos.
“La pobreza no es un problema de falta de recursos, sino un problema de derechos. Antes de la crisis financiera, existía una crisis alimentaria producto de las especulaciones en la Bolsa de Nueva York y Londres, pero antes de ésa, existía ya una crisis alimentaria de mil millones de personas. La efectividad de un gobierno no se mide por la cantidad de ricos que tiene, sino por la cantidad de pobres que no puede evitar”, expresó. Rodríguez.

Una vez más insistió la Secretaria de Cooperación en la necesidad de trabajar de manera conjunta en una acción exterior capaz de optimizar los recursos a través de métodos que tomen en cuenta, siempre, a la sociedad civil como principal actor de un proceso que, hoy más que nunca, se centra en el diálogo y en el encuentro.








